Técnicas de observación (parte 3) – Hermenéutica XII

¿Aún te falta observar más algún pasaje? En esta entrada te presento las últimas 3 técnicas de observación que podrás añadir a tu arsenal para el estudio de la Escritura.

Técnicas de observación 3

Creías que habíamos terminado con las técnicas de observación? Aún nos quedan algunas más por conocer. Recuerda que la observación es una de las partes más importantes del estudio de la Escritura ya que formará un buen cimiento para poder interpretar y aplicar adecuadamente lo que leemos.

Como dijeran los españoles, ¡vamos allá!

Reconocer las técnicas de narración

Esta técnica es muy importante ya que nos ayudará a determinar adecuadamente cómo debemos leer un pasaje. No es lo mismo leer una conversación que leer un salmo, por ejemplo. Otro ejemplo sería la diferencia entre leer un pasaje en el libro de Apocalipsis, y otro en el libro de los Hechos, ¡son formas de escritura diferentes! Además de esto, recordemos que la Biblia fue escrita por varios autores, cada uno de ellos con su particular forma de escribir.

Veamos un ejemplo de la importancia de reconocer las técnicas de narración en la Escritura:

  Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía.

Salmo 37:3-5


 El perverso de corazón nunca hallará el bien, Y el que revuelve con su lengua caerá en el mal.

Proverbios 17:20


 El entonces tomándole, le llevó al tribuno, y dijo: El preso Pablo me llamó y me rogó que trajese ante ti a este joven, que tiene algo que hablarte. El tribuno, tomándole de la mano y retirándose aparte, le preguntó: ¿Qué es lo que tienes que decirme? El le dijo: Los judíos han convenido en rogarte que mañana lleves a Pablo ante el concilio, como que van a inquirir alguna cosa más cierta acerca de él. Pero tú no les creas; porque más de cuarenta hombres de ellos le acechan, los cuales se han juramentado bajo maldición, a no comer ni beber hasta que le hayan dado muerte; y ahora están listos esperando tu promesa. Entonces el tribuno despidió al joven, mandándole que a nadie dijese que le había dado aviso de esto. Hechos 23:18-22

Hechos 23:18-22

¿Cómo clasificarías tú estos pasajes? Al ser tan diferentes es necesario observar los detalles narrativos que hay en cada uno y leerlo de la forma correcta. Es como si tomaras un poema y lo leyeras como si fuera una historia, ¡no se oiría bien! El poema lleva un ritmo que debe ser respetado ya que de otra manera no se podría hacer énfasis en sus rimas, mientras que en la historia podemos detenernos según sea necesario. Conocer la técnica de narración utilizada nos ayudará a entender mejor un pasaje, y podremos observarlo e interpretarlo de la manera correcta.

Hacer gráficas, tablas o diagramas

El estudio de la Biblia no se limita a hacer resúmenes o palabras, ¡podemos ponerle vida! El realizar gráficas, diagramas y tablas comparativas puede ayudarnos mucho para comprender ciertos aspectos del pasaje que estemos estudiando. ¿Te gustan los colores como a mí? Pues haz una gráfica de paste, barras, o quizás un mapa conceptual.

Por poner un ejemplo: imagina que quieres hacer un pequeño análisis de cuántas veces es mencionada la palabra “gracia” en las epístolas del apóstol Pablo. Primero, necesitarías una concordancia, para hacer la búsqueda más fácil, y después con los datos obtenidos podrías organizar una gráfica así (creada en Venngage):

“Gracia” en las epistolas de PabloInfographic

Da rienda suelta a tu imaginación y observa detalladamente el pasaje que te encuentres estudiando para ver si es posible organizar la información mejor mediante el uso de tablas, gráficas o diagramas.

Hacer un análisis gramatical y sintáctico del texto

¡Oh, no! ¡Gramática! ¡Qué aburrido!” Antes de que pienses así, permíteme explicarte por qué es importante este paso. Resulta que en la Escritura hay muchas cosas que tenemos que ver desde el punto de vista gramatical puesto que la Biblia NO fue escrita originalmente en español, ¿recuerdas? La Biblia fue escrita en hebreo y griego, mayormente, con algunas partes en arameo. Entonces es necesario que recurramos al idioma original y ver si las palabras que fueron escritas concuerdan con la traducción al español que tenemos. Para esto necesitaremos una concordancia y un diccionario español-hebreo o español-griego; algunos ejemplos son la famosísima Concordancia Strong’s o el Diccionario Exhaustivo Vine.

Otro punto acerca de por qué es importante realizar este tipo de análisis gramaticales es porque debemos saber qué es lo que está siendo transmitido a los primeros receptores (es decir, aquellos a quienes primero les fue escrita la Escritura, por ejemplo: judíos, corintios, romanos, filipenses, etc.), y si en algún momento no comprendemos algo entonces necesitamos saber si hay sinónimos que nos ayuden a entender un término dado para poder buscarlos y aclarar las ideas que estamos leyendo.

El objetivo de hacer un análisis sintáctico es entender cómo están ensambladas las palabras y conceptos, puesto que la forma de una palabra define cómo se relaciona ésta con otras palabras. ¿Qué dije? Bueno, trataré de aclararlo con este ejemplo:

Justo (adjetivo): Honorable, equitativo en su forma de actuar o hablar. Algo válido dentro de la ley.

 

Justificar (verbo): Declarar sin culpa delante de la ley.

Si yo digo “Él es justo” estoy definiendo a una persona; pero si digo “a él lo van a justificar” entonces lo que estoy diciendo es que él va a ser declarado. Son palabras relacionadas entre sí pero que aportan un sentido según sean utilizadas en una oración. ¿Quieres más ejemplos? Veamos otro más pues, ahora con la forma de un verbo 🙂 :

“Por favor, ore”

“Él está orando”

“¿Oro Él?”

“Él oró”

“Oré”

Por ejemplo: “oró el” y “el oró” son las mismas palabras pero en diferente posición gramatical y con diferente función (una es una pregunta y la otra una aseveración); al decir “por favor, ore” estamos utilizando una forma imperativa mientras que al decir “él está orando” estamos transmitiendo la idea de que la acción de orar se está llevando a cabo en ese preciso momento, ¡cuánta diferencia! Otro ejemplo sería estudiar las preposiciones. Las preposiciones se utilizan con los verbos, sustantivos o pronombres para mostrar la relación que hay entre diferentes cosas. Por ejemplo: en la oración “orar en todo tiempo” se transmite una relación de tiempo -valga la redundancia- mientras que en la oración  “mi casa de oración” la preposición “de” es una proposición que transmite la idea de origen.

Analizar la sintaxis es algo importantísimo, en especial para no cometer errores graves como cambiar algo que está escrito en futuro y volverlo pasado ya que podríamos perder el mensaje original, o peor aún, ¡podríamos terminar creando herejías! Mejor dejemos que la Escritura hable por sí misma y respetemos lo que ha sido escrito originalmente.


Y es con estas tres últimas técnicas que terminamos la sección sobre técnicas de observación dentro del estudio de la Escritura. El siguiente paso es conocer el segundo paso dentro de la hermenéutica: la interpretación. Interpretar adecuadamente la Biblia es indispensable para todo aquel estudio de la Palabra de Dios, ya que nos librará de cometer errores y caer en confusiones doctrinales. Lo más importante que debemos saber antes de estudiar cómo interpretar la Biblia es que debemos dejar que la Biblia se interprete a sí misma, es decir, que no debemos añadir ni quitar nada de lo que ella dice. ¡Nos espera una gran aventura! Te espero entonces en la siguiente etapa de nuestro viaje por la hermenéutica. ¡Hasta pronto!

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