¿Qué es la “nube”?

¿Alguna vez has escuchado sobre “la nube”? Si alguna vez has usado un servicio como Dropbox, Evernote, iCloud o Netflix, entonces estás utilizando “la nube”. ¿Quieres a qué se refiere este término? En esta entrada intentaré explicarlo de una manera sencilla.

Es probable que hayas escuchado o leído acerca de cosas que están en la nube, pero, ¿a qué se refieren con la nube? ¿Será algo blanco y pachoncito que se encuentra en el cielo? ¿O acaso algo semejante a algodón de azúcar? Bueno, para tu decepción, no, no es así. El concepto de nube es más profundo de lo que parece, pero como el propósito de este blog es brindar información de forma sencilla, entonces vayamos paso a paso para entender a qué nos referimos al hablar de la nube.

Almacenamiento interno… una cosa del pasado (según dicen)

Muchos tenemos en casa una computadora, un celular, una tablet, entre otros dispositivos. Al realizar una acción con cualquiera de ellos tal como escribir un documento, tomar una foto o transferir un video mediante cable al celular todo va directo al almacenaje interno del dispositivo, es decir, si pierdo mi celular, pierdo mis fotos, videos, contactos y todo; si se fríe el disco duro de mi computadora, ¡adiós a todos mis archivos! Al usar el almacenamiento interno de cualquier dispositivo la información queda grabada dentro, y sólo dentro, de ese dispositivo.

Pero… ¿qué pasa cuando dices: “voy a subir mis fotos a Instagram/Google Photos/Flickr/Photos/Dropbox/o-cualquier-sitio-que-gustes”? Pues, básicamente, estás subiendo todo a la nube. ¿Cómo es posible? Bueno, al subir un archivo a Dropbox, por ejemplo, lo que se hace detrás de bambalinas es que ese archivo va a viajar a través de cables físicos hasta llegar a un servidor que se encuentra en un data center ubicado en USA… ¿un qué ubicado en qué? Si no comprendiste nada de lo anterior, veamos entonces qué es un servidor.

Servidores, los “meseros” de internet

Cuando vas a un restaurante hay un grupo de personas cuya función es asegurarse de que tengas todo lo que necesites: los meseros. Su trabajo es tomar tu orden y llevarte los platillos y bebidas que pidas a la mesa; ¿quieres sal? Sólo le haces la petición y un amable joven o una señorita te la entrega; ¿se te antojó un guacamole? No hay problema, llamas nuevamente y tendrás tu guacamole. Simple, ¿no? Bueno, en internet un servidor cumple una función similar a la de un mesero: te entrega aquello que le pidas.

Un servidor, en términos muy sencillos, es una computadora que almacena y distribuye archivos a través de una red.

Servidor DELL

Un servidor. Hay diferentes tipos y de diferentes marcas. Éste es un DELL.

Esta computadora normalmente no es operada de manera continua mediante ratón y teclado; más bien, se accede a ella de manera remota, es decir, se puede acceder a ella desde otra computadora; por decirlo así, es como cuando utilizas un disco duro externo: simplemente lo conectas y accedes a su contenido. En un servidor sucede de la misma manera: te conectas ya sea por medio de una red local o de forma remota utilizando algún programa y puedes acceder al contenido que está almacenado en ese servidor.

Ahora, ¿por qué es importante saber esto? Porque cuando subes un archivo a la nube ese archivo se aloja en un lugar físico, generalmente en los servidores de la compañía con quien trabajas. ¿Utilizas Dropbox? Al subir tus archivos a Dropbox éstos se están transfiriendo, literalmente, a un servidor perteneciente a Dropbox Inc. ¿Utilizas Google Drive? Entonces tus archivos van a parar a los servidores de Google, y así sucesivamente con cada compañía que te permita almacenar información en la nube.

¿Quedó claro este concepto? Si no, entonces puedes leerlo nuevamente, o escribirme un comentario que responderé con gusto. Si lo has comprendido, entonces pasemos a algo más interesante:

¿De quién son los archivos alojados en la nube?

La reacción principal de cualquier persona sería: “¡pues son míos, porque yo los estoy subiendo!“, y sí ,los archivos son tuyos. Sin embargo, si bien es cierto que en las Condiciones de Uso (que casi nadie lee, seamos honestos… ¿o a poco sabes qué son las Condiciones de Uso?) de varios servicios se especifica que los archivos son nuestros, también en ocasiones muestran cosas interesantes, tal como se lee en las Condiciones de Uso de Google:


Algunos de nuestros Servicios te permiten subir, enviar, almacenar o recibir contenido. Si lo haces, seguirás siendo el titular de los derechos de propiedad intelectual que tengas sobre ese contenido. En pocas palabras, lo que te pertenece, tuyo es.

Al subir, almacenar o recibir contenido o al enviarlo a nuestros Servicios o a través de ellos, concedes a Google (y a sus colaboradores) una licencia mundial para usar, alojar, almacenar, reproducir, modificar, crear obras derivadas (por ejemplo, las que resulten de la traducción, la adaptación u otros cambios que realicemos para que tu contenido se adapte mejor a nuestros Servicios), comunicar, publicar, ejecutar o mostrar públicamente y distribuir dicho contenido. Google usará los derechos que le confiere esta licencia únicamente con el fin de proporcionar, promocionar y mejorar los Servicios y de desarrollar servicios nuevos. Esta licencia seguirá vigente incluso cuando dejes de usar nuestros Servicios (por ejemplo, en el caso de una ficha de empresa que hayas añadido a Google Maps).


Es decir, que Google podría modificar algunas de las cosas, puesto que les estás concediendo un permiso que aceptas automáticamente al utilizar sus servicios. No que te vayan a cambiar el último ensayo que hiciste para la universidad, o que vaya a aparecer tu contenido por cualquier sitio en internet, pero es posible que al menos, se haga una traducción, de, por ejemplo, una publicación hecha en Google+ (recuerda, hay traducción automatizada, y eso ya es modificar el contenido original). Puede que te guste o no, pero ya que ellos establecen que si usas sus servicios tú estás dando tu consentimiento, entonces hay que aplicar lo que el refrán dice: “el que avisa no es traidor”. Hay muchísimo aquí que puede discutirse, pero en este caso sólo quiero remitirme a lo que es la nube y cómo funciona; si uno está de acuerdo o no con lo que puedan hacer con sus archivos, eso da para otra entrada.

Además de esto, es interesante saber que una empresa de la envergadura de Google, Amazon o Microsoft (por mencionar algunas) no sólo tiene servidores en un sólo lugar: tienen muchos más ubicados en otros lugares del planeta para que el acceso a esos archivos sea mucho más rápido. Aquí llegamos a los datacenters.

Datacenters

¿Qué es un datacenter? Bueno, si you speak English entenderás de qué va el concepto, pero si no hablas inglés entonces te comento que datacenter es la palabra inglesa que se traduce como centro de datos en español (“data” = datos + “center” = centro… capici?). Un datacenter – en términos sencillos – es un espacio físico donde una compañía aloja los servidores que procesan la información recabada por esa compañía. Es el espacio físico en donde viven tus documentos virtuales. ¿Cómo luce un datacenter? Las siguientes imágenes son de algunas datacenters de Google:

Datacenter de Google

Bonito datacenter, ¿no?

Datacenter de Google

Un datacenter de Google

Si prefieres dar un tour por otro de los datacenters de Google, visita este enlace: Google Datacenter Tour.

¿Por qué es importante mencionar los datacenters? Básicamente porque al subir un archivo a la nube lo que normalmente sucede es que la compañía en cuestión está creando varias copias de ese archivo que se almacenan en sus distintos data centers alrededor del mundo. Esto permite que si algún datacenter falla, tus archivos sigan disponibles para ti.

En otros casos, tener múltiples datacenters permite que tus archivos puedan ser fácil y rápidamente consultados desde cualquier parte del mundo. Para un ejemplo sencillo utilizaré a El Hermenéutico:

El Hermenéutico está alojado en un servidor que a su vez se ubica dentro de un datacenter en San Francisco, California, perteneciente a la compañía Digital Ocean. Esto quiere decir que cualquier persona que ingresa al blog desde Estados Unidos podrá ver la página muy rápidamente, ya que le tomaría más o menos 482 milisegundos para que el blog comenzara a cargar en su navegador. Pero si alguien intentara acceder desde Amsterdam, Holanda, le tomaría 2.6 segundos para que el blog comenzara a cargar en su navegador. Digital Ocean también tiene un datacenter en Amsterdam, así que si yo decidiera crear una copia del blog y tenerla en ese datacenter, a la persona que quisiera acceder desde Amsterdam le tomaría ya no 2.6 segundos para cargar la página, sino sólo milisegundos. Obviamente, esto me supondría un costo mayor y por el momento no creo que haya gente en Holanda que quiera leer un blog en español, :P.

En resumen, todos los datos que subas a la nube se alojarán en los respectivos datacenters de la compañía con la cual decidas alojar tus datos, y es común que se creen varias copias de este archivo por motivos de respaldo y disponibilidad.

La nube no sólo es almacenamiento, también es poder

Algo interesante es que al hablar de la nube no solamente hablamos de almacenar cosas para poder disponer de ellas en cualquier lugar. También hablamos de que uno puede ejecutar ciertos servicios con el poder de la nube. ¿Por qué hablo de poder? Si recuerdas, un servidor es una computadora, y por lo general los servidores tienden a ser computadoras bastante potentes, puesto que tienen que realizar varios procesos simultáneos y, en ocasiones, bastante exigentes.

Un sencillo ejemplo de lo que hablo es Office Online: imagina que en un viaje necesitas hacer una edición rápida a un documento hecho en Word, pero la primera computadora a la que acercas no tiene ninguna suite ofimática instalada, ¿qué puedes hacer? Simple: accede a office.com y verás que existe la posibilidad de utilizar Word directamente desde el navegador, ¡sin duda sería un gran alivio! La nube te sacaría de un gran apuro. ¿Cómo es posible utilizar este servicio directamente desde el navegador? Bueno, se lo debes a un conjunto de servidores que están utilizando sus recursos para ejecutar una versión – reducida, eso sí – de Word diseñada para utilizarse de esta forma; a esto se le conoce como cloud computing, es decir, que los servidores están conectados y compartiendo sus recursos para poder ofrecer un servicio.

Otros ejemplos de servicios en la nube podrían ser Netflix, Spotify, Evernote, iCloud, entre otros.

Captura de pantalla de Word Online

La versión web de Word. Tiene las herramientas básicas para trabajar en lo que necesites.

Entonces, ¿qué es “la nube”?

A estas alturas, pienso que esta es la pregunta que debes tener en mente. Bueno, tratando de hacer sencillo un término tan abstracto, podría resumir en que la nube es una red de servidores, sí, así de sencillo. Son varios servidores que mantienen comunicación entre sí para lograr un propósito, ya sea almacenar información y mantenerla disponible para su acceso, o bien, ofrecer un servicio como películas, música o una suite ofimática completa sin que se ejecute de manera local en tu computadora.

¿Es conveniente usar la nube? Bueno, por lo que vemos en el panorama actual casi todo se está dirigiendo a ella, y cada vez se ven más avances y los precios para utilizarla también bajan. Sin embargo, siempre es bueno tener una copia de todo en local; en algunos países, como mi querido México (y digo “querido” no por nacionalista, sino por el afecto que le tengo al lugar que me vio nacer… y a su comida :P) no siempre se cuenta con internet en todos lados y en varias ocasiones te verás obligado a recurrir a una memoria USB para transferir datos, o a un programa previamente instalado en tu computadora para trabajar.

La nube se está volviendo parte de nuestro día a día. Sólo es cuestión de ver cómo se transformará en el futuro y qué beneficios y/o desventajas traerá con ella. Si tienes alguna duda, no olvides dejar un comentario o enviarlo mediante la página de contacto. ¡Hasta la próxima entrada!

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